COMPRAR LA CURACIÓN DEFINITIVA

Comprar la curación definitiva

La burla desde la enfermedad, reírte de los que sufren. Medicamentos milagrosos que curan, pócimas engendradas en los pozos de la codicia. Llegar a extremos que solo entran en las mentes de la maldad. Jugar con la ilusión del enfermo en  curarse o con la misma enfermedad. No hay mayor crueldad.

¿Quién no pagaría por curar lo que más quieres en la vida? A tu padre, a tu madre, a tu hermano o hermana, a tu marido, a tus hijos, a tus amigos…

¿Quién no entregaría su alma al diablo a cambio de la felicidad absoluta alejada de la tristeza inmensa que es el mayor mal de la enfermedad? Todos lo haríamos. Pero si alguno tuviese que cambiarse por mí sabiendo y conociendo lo que estoy pasando daría mi vida antes de permitir que ninguno de ellos tuviese que hacerlo. Pero engañar, jugar y permitir estafar los sentimientos ¡nunca! Eso es peor que la enfermedad. Nunca engañar, nunca mentir, nunca defraudar y siempre, con la verdad por delante, dejar soñar. Nadie está en manos de nadie, y nadie es lo suficientemente poderoso y sabio para decirte que va a ser de ti mañana. Es peligros jugar con estas cosas, pero además es malicioso y cruel.

He tardado en escribir. He tratado de ocultarme que estoy enferma, que soy la de siempre. Después de volver a casa, poner lavadoras, limpiar, ir al instituto a por los niños… me siento ante el espejo y me miro; mi rostro es diferente, mi mirada, el color de mi piel, el tacto de mis manos…

¿Soy yo?, ¿trato de serlo? Él me lo recuerda, él se encarga de asomarse para que no olvide que está ahí, que no volveré a estar sola porque siempre estará acechando. Se llama cáncer.

Son días de reflexión ante la espera del diagnóstico final. La semana que viene toca TAC y la siguiente sentarse ante el jurado que dará el veredicto.

He reflexionado estos días ante la muerte del niño torero, ante la burla de ese desgraciado sin nombre y ante la venta de curaciones. Sucesos distintos e injustos en un sinsentido que es la vida; unos se ríen y otros lloran ¡Esperanza!, vendemos esperanza. ¿Cuál es el precio?

Eso lo ponemos cada uno. Mi esperanza está en aquellos que me queréis y que gratuitamente me proporcionáis la pócima para seguir, para luchar y para ser feliz. Eso sí que es eficaz y no tiene precio.

Y que venga lo que tenga que venir. Aquí estaremos a cambio de  cariño y de nada más. Eso es lo único que necesitamos.

Gracias como siempre por permanecer a mi lado. Yo estoy al lado vuestro.

Sois mi auténtica curación, la callada y silenciosa medicina que mejores resultados da mientras más abusas de ella. Un abuso excesivo de la amistad, el cariño y el amor lleva a la curación total. ¿Dónde se puede comprar esa medicina?

¡SEGUIMOS!

Alejandra Dávila López

Blog: alejandradavila.es

14 abril 2017

 

Anuncios
Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , , , | 6 comentarios

DE NUEVO A LA ESPERA

De nuevo a la espera

Hoy es miércoles 29 de marzo… La conclusión de este último recorrido se resume en 30 sesiones de radio terminadas el 1 de Marzo y 9 de quimioterapia finalizadas el jueves pasado.

Siento no haber acudido a nuestra cita semanal pero la verdad no me he sentido con fuerzas.

Mientras dura el tratamiento te sientes segura, luchando día a día sin piedad  mientras notas el dolor mientras piensas que si a ti te duele algo al cáncer tienes que estar haciéndole pupa.

Cuando terminas solo queda cruzar los dedos. LA SUERTE ESTÁ ECHADA me digo por dentro, nos hemos quedado a solas él y yo.

A partir de ahora es un cara a cara entre los dos. El ejercito se ha retirado a descansar y recuperarse y nos hemos quedado solo los heridos, aún débiles y sin fuerza. Nos toca seguir y nuestro batallón permanece solo de apoyo, por si caso, viendo cómo evolucionan nuestras heridas. Saben que de momento sigue la lucha que no cesará hasta que quede un único vencedor. Todos están atentos, nadie da un paso atrás.

He vuelto a casa, he recogido mis cosas, ropa de invierno, de verano, de estaciones inexistentes que crea un cuerpo destemplado al que no afecta ni el frio ni el calor.

Bolsas llenas de medicinas con mil y una contraindicaciones, perfumes que a raíz del tratamiento he dejado de oler, mi perro, mis cosas…

He vuelto a casa e intento volver a ser yo, crearme una rutina que se asemeje a lo que un día fui, pero qué difícil es intentar a ser lo que es imposible, por ahora, volver a ser.

Intento ser la misma, pero…

Creo que no volveré a ser la misma porque aunque vuelva a mí la rutina y trate de hacer lo de antes la que no volverá a ser la misma soy yo. La verdad que me entra la duda de si soy mejor o peor. Esta enfermedad te cambia, de eso no hay duda, pero tus miedos e inestabilidad te convierten en alguien que ni uno mismo conoce.

Este momento no es fácil la verdad. Después de una lucha sin cesar tratas de volver como si nada hubiera pasado y las heridas no paran de sangrar. Vuelve la espera y el miedo…, y el tiempo que antes deseabas que pasara lo más rápido posible deseas que se detenga para darte un respiro.

Mis cosas que me entretienen

Ahora vuelve la incertidumbre y la espera. Viejos conocidos a los que nunca invité a mi casa. Han aparecido en mi vida demasiados invitados a los que yo nunca llamé y parecen dispuestos a no dejarme en paz. El cáncer y sus derivadas conviven entre nosotros mientras miramos hacia otro lado. Pero un día te toca, se te acerca y se queda. ¡Qué difícil es echarlo! ¡Qué difícil es entenderlo! A partir de ese momento lo demás es accesorio. El dolor no es solo el cáncer sino como afecta a tu vida que cambia, a los que te rodean que les cambia. Todos esperamos el momento de merecer un respiro. A unos les llega y a otros no. Hay que estar preparado para todo. La victoria es posible y si no habrá que seguir buscándola con nuevas armas. Ya veremos, pero por ahora no hagamos planes…

Gracias a todos los que permanecéis a mi lado. Os seguiré contando. Sin fecha pero ahí seguiré.

¡GRACIAS! y seguimos.

Alejandra Dávila López

Blog alajendradavila.es

29 marzo 2017

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , | 13 comentarios

HECHO CON ILUSIÓN (hechoconilusion… #mivozestuya) (alejandradavila.es)

hechoconilusion

Esta semana voy con un poco de retraso, pero aquí me tenéis de nuevo. Sigo cansada y me cuesta concentrarme; todo entra dentro de lo normal del duro tratamiento al que estoy sometida. He terminado con la radio y voy por la quimio número 8; si todo sigue su curso normal terminaré con todo el tratamiento y ¡a esperar!

Mi cuerpo está como destemplado, frío y calor a la vez, esa sensación creo que se llama incertidumbre, tan extraña que no conozco la forma de describirla. Parece imposible. Es como querer que pase el tiempo sin que se detenga ni un solo momento para que ni las nauseas, ni el frio, ni el miedo te dejen ver que se acerca el final y me quedaré a solas con él….

Él y yo a solas. Comienza la batalla…

¡Sí! A solas con el CÁNCER, él y yo, un cara a cara. A partir del fin del tratamiento desaparecen los intermediarios; mis doctores hacen las maletas para esperar cruzando los dedos y en la habitación oscura nos quedamos a solas los dos. Ya no hay máquinas, salas de guerra, líquidos matabichos. Nos encontramos solos en el campo de batalla. Nos han armado hasta los dientes, aconsejado y preparado, pero ahora la batalla es en solitario. Nos enfrentaremos una vez más… Las huestes forman detrás de mí esperando el resultado del combate entre los líderes. Me siento como Alejandro Magno sobre Bucéfalo. Delante tengo a un enemigo muy fuerte, pero no invencible. Los míos lo han debilitado y yo estoy fuerte. Comienza el desenlace. Oigo lejanos ruidos de trompetas que se acercan. Pretenden cruzar otras zonas de mi cuerpo, pero mi gente se lo impide. Esta lucha es en solitario.

Tendrán que pasar unos meses para sabes si te he vencido: ¡CÁNCER! Sé que estás herido, pero tendré que intuir si te has ido o si permaneces en mis entrañas para quedarte. Las cartas están echadas. Cansada y sin fuerzas estoy ante ti, sobre la fortaleza de mi caballo, entregada en cuerpo y alma. Los míos esperan detrás el resultado del combate. No quiero decepcionar a los que en mi han confiado. Ellos han sido hasta ahora mis guerreros y deben seguir siéndolo. La lucha va a continuar.

Entregada de nuevo, pero nunca preparada para oír veredictos dolorosos y de derrota. Aquí me tienes y aquí permaneceré.

Mi pequeño taller

Al acercarse el fin del tratamiento he vuelto a poner en marcha mi pequeño taller, mi mente necesita ocupar su espacio y me entregáis tanto cariño en cada cosa que hago, que me lleno de emoción.

Así nació hechoconilusión un día…, en busca de emociones perdidas y de ilusiones que caen al precipicio cuando no sabes si vas a vivir. Así comencé adornando mis momentos de miedo con mis pulseras y collares, colgantes de colores que pintaban mis días y mis horas. ¡Qué agradecida estoy! No sabéis lo que llena cuando tu vida esta vacía y te encargan que pintes un momento para alguien en especial.

Hechoconilusion para mí ahora mismo lo es todo; me hace pensar en cada uno de vosotros y me llena porque sé que estáis ahí, dedicándome palabras siempre bonitas que me empujan a seguir, a inventar y soñar en cada cosa que creo para vosotros. ¡Eso se llama ilusión!, crear de cero algo que no existe todavía, algo que solo está en tu imaginación y que compartes con aquellos que te esperan a cada momento.

mi cajita de regalos

¡Gracias de corazón!, a los que me seguís, a los que me compráis, a los que confiáis y a los que simplemente me dan la mano cada día.

Gracias hechoconilusión que comenzó como algo sin planear y se ha convertido en mi medio de vida y de emoción.

La cuenta atrás se acerca. Este jueves novena quimio y como decía nos quedamos a solas.

La suerte está echada…, pero ¡Seguimos!

Gracias.

Alejandra Dávila López

Blog: alajendradavila.es

20 marzo2017

Publicado en Sin categoría | Etiquetado , , , | 11 comentarios

SI MUERES UN POCO ES PORQUE ESTÁS VIVO

Estos días de silencio me han dado el tiempo suficiente para reflexionar mucho. Mi falta de vida y mi dolor me hacen sentir más fuerte de lo que pensaba.

Estaba convencida de que al tumbarme y solo querer dormir y olvidar me haría perder la ilusión de luchar y seguir; mira por donde resulta que tengo más ganas de vivir que nunca.

Como os decía he pensado mucho -más que pensar he sentido- y cuando te concentras con esa profundidad tus pensamientos se convierten en realidades. Las notas cerca, son las que te hacen saber y ver que luchas cada día y a cada momento para vivir. Es el deseo innato de estar vivo e intentar no pensar en aquello que sentiste cuando moriste. Te aferras a la vida como una hoja se resiste a caer del árbol en otoño. Caerá, pero no en la primavera recién aparecida a la luz del sol y las estrellas.

Eso es lo que me ha hecho reflexionar. Muchos, con miedo y palabras entrecortadas, me habéis preguntado por mis dos muertes. No tengáis pudor, que no os dé apuro preguntar. Lo entiendo; yo también lo haría.

Sí, da miedo. Es curioso porque los que me quieren no se atreven a preguntar. Te corta el miedo. Saben que soy sincera, que no les voy a engañar.

¿Sabéis una cosa? Las dos veces que he muerto he sentido paz, paz conmigo misma, paz con lo que me rodeaba, paz de dejar aquí lo mejor de mí y paz por saber que me iba, pero no a un mal lugar. Estaros tranquilos. He creído siempre más bien poco y a raíz de mi enfermedad los planteamientos son muy difíciles. Es una permanente duda llena de interrogantes. ¿Por qué?, ¿para qué?

Sigo viva, sigo luchando y eso haré hasta el final. La vida me ha dado la oportunidad de quedarme y pienso vivirla hasta el último suspiro.

A día de hoy he terminado mis treinta sesiones de radio y llevo siete de quimio.

Mi cuerpo está hecho polvo. Siempre digo que para vencer al cáncer hay que morir un poco…y pienso hacerlo; morir lo que haga falta para así luego vivir hasta el final.

Todas las mañanas cuando voy al hospital voy observando por la ventanilla del coche la vida que nos rodea. Estamos en una época preciosa. Rompe la naturaleza de manera escandalosa. Pájaros en vuelo, brotes en los árboles, las golondrinas y vencejos llegando. La vida que se renueva después del letargo. Nunca ha estado muerta del todo. Porque todo nace y muere. Pero debería hacerlo cada uno en su momento. ¿Quién sabe cuál es su momento? Bajo tierra la actividad ha sido solo de recogimiento, como si las plantas hubiesen estado meditando. Al fin deciden salir y lo hacen mostrando toda su belleza.

Muchas preguntas y solo una respuesta. Vivir, vivir y vivir. Al menos no quiero ser un árbol frustrado en su nacimiento. El riego y el abono te lo dan los que te rodean. Por ahora creo que la felicidad consiste en intentar florecer sea como sea y dar fruto abundante. Eso solo se hace rodeándote de amor y devoción por tu familia y con todos los que te rodean De eso os aseguro que voy sobrada. Por ello os doy las gracias. Voy de vuestra mano.

Alejandra Dávila López

Publicado en Sin categoría | 13 comentarios

SIGO EN SILENCIO

img_2890Fin del ciclo de radio. Seguiré con la quimio.

Estoy débil y cansada, pero optimista y deseando volver a enlazar las letras en este juego maravilloso de escribir que me mantiene alegre y pegada a todos vosotros.

Lo haré en cuanto me recupere. Sé que estáis ahí, muy cerca, y que somos unos para otros.

Me acuerdo cada día de vosotros. Haced lo mismo.

Os quiero.

Alejandra Dávila López

Blog: alejandradavila.es

3 marzo 2017

Publicado en Sin categoría | 7 comentarios

EN SHOCK…

img_2829Dicen que los gatos tienen 7 vidas. Una de dos, o soy medio gato o en otra vida lo fui y esa suerte me quedó.

Pensé que si moría otra vez seria para siempre, como ya os conté. Pues no… Siempre piensas que tienes una única oportunidad, que aquello solo sucede una vez. Una ocasión que te da la vida para coger aliento y seguir, un empujón que te da más fuerzas para luchar por lo que más quieres. En cualquier caso es todo muy complejo y difícil de explicar. Desde lo más antiguo se escribe y conferencia sobre lo mismo. Desde los clásicos hasta los que somos más torpes damos vueltas a los mismos temas: nacer morir y entremedias todo lo que ocurre. Entre esas cosas está la enfermedad.

Cuando ya me había olvidado de aquel episodio anterior resulta que vuelvo a encontrarme de cara con esa posibilidad de morirte. Así sin más. De vuelta me encontré con esa situación en la que te ves más allí que aquí. Parece una broma, pero no lo es. ¿La causa? ¿Diagnóstico?: ‹‹Schok anafiláctico››. Suena mal, al menos raro. A mi lado estaba, como la otra vez, mi hija. ¿¡Cómo puede ser!? Había oído muchas veces la palabra schok, pero la verdad que nunca me paré a pensar en su significado. Sencillamente cuando algo te impacta te quedas en schok… Era todo lo que sabía e imaginaba.

img_2830Estaba ingresada por infección y bajón generalizado de todo. Fue la semana pasada, esa semana de silencio. No me encontraba bien, de camino al hospital lloraba y le comentaba a mis padres: otra vez  ¿por qué? Hay días en los uno flaquea; es inevitable. El caso es que mi doctora me miró a los ojos y supo enseguida que no estaba bien. Soy fuerte y ella lo sabe, pero ese día era como un pajarillo que se siente perdido en el nido. Así que me quedé…, burocracia, papeleo, llamadas e ingreso preparado.

Cuando me encuentro mal allí me siento segura. No hace falta nada más que conseguir respirar. Del resto se encargan ellos.

Fue un día agotador, lleno de emociones y miedos. Me dejé caer, mi niña en el silloncito a mi lado, la tele de fondo, paz en los pasillos y caí desfallecida del cansancio.

A eso de las 12 entró la enfermera a ponerme un antibiótico y ni me enteré, Estaba tan cansada que no sentí sus manos en mi piel.

Las nauseas me hicieron pegar un respingo de la cama; enganchada a los cables conseguí llegar al baño y me empezaron a arder los pies, No sentía los dedos de las manos, no podía respirar… Mi hija empezó a llamar y rápidamente llegó la enfermera. En segundos estaba rodeada de enfermeras, auxiliares, médicos de guardia. ¡Qué sensación! Notaba que se me salían los ojos, no sentía los pies ni las manos, no me tenía en pie, tensión 8/4; todo lo oía de fondo, pero sabía que era yo, que me iba como la otra vez. Noté la misma sensación. Me voy, esto se acaba ¡no puede ser. A mi lado, pero cada vez como más lejos oía el llanto de mi hija. No puedo contar nada más.

Cuando reaccioné estaba en la cama. Cortisona, antihistamínico, adrenalina ¡qué locura! De nuevo percibí a mí alrededor miradas de pavor, ojos que penetraban mi cuerpo para ver si respiraba. Me salió la voz de las entrañas ¡Estoy mejor! La doctora respiró; la enfermera suspiró; mi hija…. ¡qué os voy a decir!

Todavía estoy en proceso de asimilación. Naces y sabe que antes o después tienes que morir. Algo a lo que nadie está, ni estará preparado nunca, pero nacer para morir dos veces… Ver como tu alma se va y vuelve…

No me salen más palabras ni quiero parecer sensacionalista. Quiero ayudar y transmitir que hasta de estas situaciones se sale. Siempre que tengas a tu alrededor a quien te ayude. Eso es lo grande que tenemos y no debemos ni podemos quejarnos. Alguien por encima de nosotros guía nuestro pasos, te lleva de la mano y a veces, cuando no puedes más, te coge en brazos.img_2831

Aunque podéis adivinarlos, hoy me quedo con la intimidad y mi miedo a esas sensaciones y sentimientos que en ocasiones no me dejan dormir. Hay que tener siempre a alguien a tu lado; no estemos solos, siempre acompañados.

Gracias como siempre por estar a mi lado y por vivir y morir conmigo cada día. ¡Seguro que será vivir! A pesar de todo.

Alejandra Dávila López

Blog: alejandradavila.es

24 febrero 2017

Publicado en Sin categoría | 10 comentarios

OTRA SEMANA EN SILENCIO

img_2698OTRA SEMANA EN BLANCO

Siento no mandaros esta semana  mi artículo. Estoy ingresada y necesito recuperar fuerzas y ordenar mis ideas. Será la semana que viene. Estoy bien y es simplemente un pequeño bache. Decir que estoy bien es poco. Estoy muy bien porque día a día me doy cuenta del cariño que me tienen y el mimo con el que me tratan todos los amigos y amigas que tengo en este maravilloso hospital. No son buenos profesionales, son mucho más. Quiero curarme, pero no perderlos a ellos, no dejar de verlos nunca. Son ya parte muy importante de mi vida, parte de mi familia.

Desde aquí y para siempre: ¡¡¡Gracias!!!

Alejandra Dávila López

 

Publicado en Sin categoría | 8 comentarios